Apesar de todo el amor y cariño que un perrito puede ofrecer, los “dueños” de esta perrita doberman, se despertaron un día y simplemente ya no la quisieron con ellos, la dejaron en la puerta de Luum Balicheo, como si fuera un objeto que puedes dejar en la calle esperando que alguién lo recoja. ¿Hasta donde hemos llegado? Por favor, si no estamos preparados para afrontar el reto de tener a un animalito a nuestro cuidado, ¡no los tengamos!. Y si por alguna circunstancia extrema, por más que nos duela no podemos hacernos cargo de él, lo mínimo que podemos hacer, por todo el amor que ellos nos dan es encontrarles un hogar , donde estén seguros.

Les pedimos su ayuda y donativo para el cuidado de esta perrita, ya que tiene una infección en la piel y ojos, y todavía hace falta la valoración por parte del médico veterinario y posteriormente su rehabilitación.