Hace algún tiempo tuve un hogar, tenía una familia  que me quería. Pero un día me salí de casa y  no pude encontrar el camino de regreso, por más que pregunté nadie respondía y todos me hacían a un lado.  Durante mucho tiempo vagué por las calles y tuve que aprender a defenderme de otros perros, pero más que nada de los humanos; muchos me pateaban, o me corrían apenas me acercaba a ellos, yo no quería hacerles daño, sólo buscaba una caricia.

Hoy te pido, que por favor me des una segunda oportunidad, llévame a casa contigo, prometo ser tu mejor amigo, tu compañero de juegos, prometo acercarme a ti cuando estés triste, escucharte todos los días y hacerte feliz toda tu vida.