Hola a todos, para empezar no tengo ni nombre. Y realmente, ya no entiendo este mundo, no lo entiendo en absoluto o, mejor dicho, no entiendo a los seres humanos . Durante toda mi vida estuve mal viviendo en las calles de Cancún y pasaba siempre una sed tremenda en las calles, el cariño era para mi una palabra desconocida y el hogar y la familia eran inexistentes, yo me dejaba simplemente llevar y pasaba las horas dormitando, tumbado, tirado, sin tener contacto con nada ni con nadie y con una tristeza tan enorme en el corazón que realmente ni tan siquiera sabía si dolía o no, porque era lo único, lo que siempre había vivido.

De repente, la ilusión llegó un día a mi corazón, cuando una señora me saco de allí, me empezaron a dar besos, a cuidarme, a quererme y a tenerme en cuenta, parecía que todo era diferente, que todo iba a cambiar.
Mis ojos se salían de las órbitas y veía el mundo de otro color, por fin iba a tener un hogar como el french bonito de la casa de enfrente o el perrito chihuahua del otro señor, gente que cuidase de mí, que entendiera mis necesidades, mis anhelos y se alegrara al verme venir. Yuppy Sin embargo, como siempre, las personas me hacen promesas vacías, todo es mentira y nadie quiere a un perro como yo. Ahora estoy en la clínica donde me quieren mucho y me cuidan de maravilla, pero veo como mis compás, se van uno tras otro, y veo venir personas que se fijan en los peques y yo sigo aquí.